El sexo débil y la fuerza de las palabras


La Real Academia Española de la Lengua anunció que va a revisar su definición de “sexo débil” –definida como el “conjunto de las mujeres”- para la próxima edición de su diccionario. La cultura y la sensibilidad del siglo XXI no congenian con la idea del mundo como una competencia de fuerzas en la que el sexo femenino perdió de antemano.

Se aclara que la acepción “sexo débil” no va a ser eliminada, sino modificada; es imposible hacerla desaparecer porque su uso está documentado en la vida cotidiana, en libros y publicaciones. Lo que va a hacer la Academia es agregarle una aclaración de que se trata “de una expresión con una intención despectiva o discriminatoria".


Lo mismo va a hacerse con la expresión “sexo fuerte” para el conjunto de los hombres, a la que se va a calificar como de “uso en sentido irónico”. La noción de que la mujer es el “sexo débil” empezó siendo una certeza cuasicientífica; con el tiempo se la reconoció como lo que es: una creencia. Hoy se la usa como ironía. Las expresiones del habla –como casi todas las cosas- se desgastan y se alteran con el uso.

La Nación, domingo 5 de marzo.-

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