No nos une el amor sino el enfado.


Hay un placer inverso y perverso en escuchar todas las mañanas al periodista que más se detesta. Mientras tanto, en Internet surgen clubes para criticar la última aparición de Britney Spears, series como “Las Kardashians” o películas como “50 sombras de Grey”. En la era de la bronca surge un nuevo fenómeno global: el de los espectadores que ven series y películas que no les gustan, para odiarlas mejor.
Las redes sociales proclaman el derecho a enojarse, a juzgar el trabajo ajeno y a creerse superiores por el hecho de no gustar de algo. "La cultura mediática de hoy está llena de burla, cinismo y evaluación", dice Joli Jensen, profesora de estudios de medios en la Universidad de Tulsa, en EE.UU. "Impera el placer de intentar averiguar por qué algo no te está dando placer".
En la década pasada a esto se lo llamaba “consumo irónico”. Hoy mirar con odio es una nueva forma de ser fan. Una pasión triste: la de verse, fundamentalmente, como alguien que no pertenece a algo aunque sea esclavo de eso mismo.

La Nación, domingo 16 de julio de 2017.-




Comentarios

Diego dijo…
Con todo el dolor en el alma que no tengo, rompo una lanza que tampoco tengo en contra de este post.

Por más que intento escuchar por radio o mirar por TV a los periodistas que detesto, no duro mucho. Más bien sigo detestándolos pero no los puedo soportar más que 5 minutos.
Marianodon dijo…
Me parece sano.